Dicen que los años pares son buenos para comenzar nuevos proyectos, no sé si creérmelo o no, en todo caso ha tocado que este año era par y ya está. Comienzo con esto para deciros que la casualidad es sólo un accidente, está ahí y puedes aprovecharla a tu favor o no, depende de ti. Y ahora entenderás porqué lo digo.

Tu principal cliente eres tú

2017 fue para mí un año de transición. Ya tenía el run run de que quería cambiar de rumbo en lo que hacía. No era elegir un nuevo destino, si no, simplemente eso, definir mejor mi rumbo. Centrarme más en lo que realmente creo que aporto más valor y en lo que doy lo mejor de mí misma. Y pensé, ¡Qué fácil, cambio la web y ya está!

Pues bien, ese “ya está” me ha costado más de un año. He analizado, investigado, creado e incluso actualizado en parte mi web sin conseguir lo que quería. Razón: parálisis por exceso de análisis. Quería que todo estuviera tan perfecto que al final siempre sufría una demora en mis plazos y lo que es peor, perdía la perspectiva.

Pasaron los meses y finalicé 2017 con varios proyectos a la vista, muchos de ellos bastante prometedores y con muy buenas perspectivas para este 2018. Sin embargo, no sé muy bien en qué momento, se vinieron abajo y me di cuenta que tenía que volver a comenzar a captar clientes. No es que nunca lo haya dejado de hacer, pero esta vez la situación era perentoriamente necesaria. Vamos, que estaba en la cuerda floja

El grueso de mi facturación dependía en un 90% de un solo cliente y me olvidé que la principal cliente soy yo. Es cuando tomo conciencia de esta gran obviedad cuando me pongo manos a la obra. Bueno, siendo sincera, la adaptación a la RGPD también ha influido algo. Una miaja. Ahora lo cuento.

Nuevo Diseño Web

Y es cuando me doy cuenta de que, en esta fase de captación de clientes, tengo que volver a poner la maquinaria en marcha, volver a repetir una y otra vez lo que ya he hecho, volver a enfocar mis servicios, volver a presentar mi producto. Aquí la palabra clave es “volver” así que me planteo, ¿Por qué no diseño una web que me permita hablar con el cliente directamente? ¿Y si además le indico desde el principio en lo que puedo ayudarle y lo que puede obtener de mí?

¿Qué por qué digo esto? Os razono mis argumentos con números:

En estos primeros meses de 2018 he presentado 12 propuestas de servicios con sus respectivos presupuestos. En todos los casos, los clientes vinieron a mí. Proyectos conseguidos: 2.

La mayor parte de estas propuestas no salieron adelante porque los clientes no tenían suficientemente claro en qué podía ayudarles. Sin embargo, elaborar presupuestos, definir propuestas, reunirte con clientes es una inversión en tiempo, esfuerzo y dinero que resta productividad para otras tareas de tu negocio.

Así que decido renovar mi web, pero orientada totalmente a mis procesos de negocio: con lead magnet para captar suscriptores y potenciales clientes, con tres propuestas de valor, con una sesión gratuita para conversar con mis clientes y con formularios en los que les indico con diferentes opciones, cuáles son los servicios en los que están interesados.

A partir de aquí, me dedico a tareas que sí que generan negocio.

Objetivos para este año

Ahora ya tengo una web orientada a captación de leads y a conversar con los clientes antes incluso de comenzar a trabajar con ellos. El siguiente paso que me propongo es definir mis objetivos para este año. ¿Parecen obviedades, ¿verdad?, pero respondedme con sinceridad, ¿Cuántas veces nos vemos superados por las circunstancias, por el momento?

Vamos aceptando trabajo que va saliendo, que nos recomienda algún conocido y vamos alejándonos de esos objetivos. Y, de nuevo, corres el peligro de olvidarte de ti, tu principal cliente, y de tu proyecto. Así que, siguiente paso: apunta tus objetivos

Sólo si tienes un camino marcado, sabrás si te has desviado o qué parte has recorrido. Con ello, quiero decir, que sólo cuando has definido tus objetivos, sabrás si los has cumplido o no. Los míos para este año:

⦁ Consolidar mis servicios e ir escalando en la medida que vayan creciendo con mis clientes
⦁ Poner en marcha mis primeros cursos
Dos. Solamente dos. ¡Solamente! Veremos cómo acaba el año.

Retomar mi ritmo de publicación

Otra de las asignaturas pendientes cuando te vuelcas en los proyectos de los demás es que olvidas tu calendario de publicación. Bueno, miento, no lo olvidas, sencillamente, no puedes hacerle frente. No puede ser que mi última entrada tenga fecha de hace seis meses. 😱😱

Me propongo retomar una de las facetas de mi trabajo que más me gusta y satisface: la de generar contenido. Nunca he sido de las personas que invaden la red con post nuevos cada semana. Mi frecuencia de publicación es más baja. Soy firme defensora del “slow content” porque, a veces, publicar menos es mejor. Es un concepto relacionado con la calidad y el contenido, un contenido meditado y redactado con esmero.

Así que me marco como objetivo, generar al menos dos posts al mes.

Añadir más contenidos a mi centro de recursos

¡Si supierais la cantidad de contenido que tengo en nevera y que no puedo dar salida por falta de tiempo! Pues bien, esto se acabó. Sólo conseguirás vender, si te creen. Es decir, si os usuarios, visitantes de tu web te otorgan una confianza en los servicios en los que dices tener maestría. Y para ello, el material que se ofrece gratuitamente es un tesoro incalculable.

Hasta ahora me había enfocado en email marketing, pero voy a ir ampliando por categorías pero poco a poco.

Aumentar mi lista de suscriptores

Y aquí es cuando entra lo que os comenté al principio del post, la adaptación al RGPD. No voy a decir nada más sobre este asunto porque me sale por las orejas, saturación plena, vaya. Sólo que, a pesar de la avalancha de correos y de quebraderos de cabeza para adaptarnos a sus requerimientos, el nuevo reglamento ha traído como consecuencia el filtrado de nuestra comunidad de suscriptores. Para mejor, quiero imaginar.

La mía no era muy amplia, unos 300 suscriptores y he de decir, que tan sólo se han vuelto a suscribir de nuevo una tercera parte, pero por eso mismo, por la pérdida que he sufrido al volver a pedir consentimiento, valoro más los que se han quedado conmigo.

Me comprometo a enviarles periódicamente mis noticias, mis reflexiones, tutoriales, y más. Y cuando digo periódicamente, digo, una vez al mes. ¡También aquí soy partidaria del slow content! Seguro que aborreces tanto como yo la invasión de correos en tu bandeja de entrada.

Dejar puertas abiertas, cursos online

Y acabo mi presentación con un “to be continued” porque tengo en proceso varios proyectos, el principal, sacar mis cursos online en breve. Diferentes modalidades, diferentes itinerarios que he marcado en tres opciones, básica, avanzada y master

⦁ Lanza tu negocio desde cero
⦁ Haz que tu negocio despegue
⦁ Quiero ser un As

En fin, hasta aquí mi presentación. Ahora toca comunicarme con vosotros y que me contéis, que me vayáis indicando vuestros caminos y que vayamos creciendo juntos.